"Y la escuela es la gran ocasión ¿quién lo duda?. La escuela puede desempeñar el mejor papel en esta puesta en escena de la actitud de lectura, que incluye, entre otras cosas, un tomarse el tiempo para mirar el mundo, una aceptación de "lo que no se entiende" y, sobre todo, un ánimo constructor, hecho de confianza y arrojo, para buscar indicios y construir sentidos...Si la escuela aceptara expresamente - institucionalmente - ese papel de auspicio, estímulo y compañía, las consecuencias sociales serían extraordinarias."

Graciela Montes
La Gran Ocasión

domingo, 29 de julio de 2012

YA SE VIENE EL 17 FORO INTERNACIONAL POR EL FOMENTO DEL LIBRO Y LA LECTURA

AUSPICIADO POR EL MECCyT

Desde hace 17 años la Fundación Mempo Giardinelli invita a escritores, editores, académicos, bibliotecólogos, traductores, ilustradores, pedagogos, comunicadores y lectores, a encontrarse para aprender unos con otros durante cuatro días, junto a un público de miles de personas que participan activamente de los debates. Este año 2012 la consigna es "Leer más literatura", como llamado a profundizar la reflexión sobre la calidad de las lecturas que compartimos en hogares, aulas y bibliotecas. Y como estímulo para intensificar la amistad con los buenos libros de la literatura universal y nacional de todos los tiempos. 

LUGAR Y FECHA 
15 al 18 de Agosto de 2012 - Domo del Centenario – Resistencia, Chaco, Argentina

INFORMES E INSCRIPCIÓN
En Calle José María Paz 355, Resistencia
De 10 a 12 y de 17 a 20
E-mail: forochaco@fundamgiardinelli.org.ar - Tel. 0362-444 7453 

Todas las actividades del Foro son GRATUITAS.
Sólo abonan arancel quienes requieren control de asistencia, certificación y puntaje de los Ministerios de Educación Provincial y Nacional y prioridad en la elección de talleres. 

ARANCEL:
Hasta el 31 de julio: $150 
Estudiantes y jubilados: $120 

Referentes institucionales del Plan Provincial de Lectura: $120 (descuento gestionado por el Ministerio de Educación de la Provincia del Chaco, listado proporcionado por esa cartera) 
Del 1 al 15 de agosto: $180 (sin excepción) 



INVITADOS
Estos son casi todos los invitados, pero no todos... 
Faltan algunas confirmaciones, que se irán publicando en los próximos días:


Berlanga, Ángel (CABA) 
Bialet, Graciela (Córdoba) 
Bombara, Paula (CABA) 
Casciari, Hernán (Mercedes/Barcelona) 
Drucaroff, Elsa (CABA) 
Dussel, Inés (CABA) 
Eggers Lan, Margarita (CABA) 
Falbo, Graciela (La Plata) 
Fraccaroli, Karina (Córdoba) 
Galeano, Eduardo (Uruguay) 
Giménez, Eduardo (CABA) 
Gorodischer, Angélica (Rosario) 
Gutiérrez, Fernando (Luján) 
Incardona, Juan (CABA) 
Laurencich, Alejandra (CABA) 
Leite, Julio (Tierra del Fuego) 
Letria, André (Portugal) 
Machado, Germán (Uruguay) 
Magistratti, Julia (CABA) 
Maritano, Alma (Santa Fe) 
Marsimian, Silvina (CABA) 
Masin, Claudia (Chaco) 
Méndez, Natalia (CABA) 
Molfino, Miguel (Chaco) 
Moyano, Liliana (Córdoba) 
Nepomuceno, Eric (Brasil) 
Núñez Yavar, Mónica (Chile) 
Padovani, Ana (CABA) 
Paglietta, Silvia (PNL - CABA) 
Parmetler, Germán (CABA) 
Perriconi, Graciela (La Plata) 
Rinaldi, Gicelda (Misiones) 
Robledo Botero, Beatriz Helena (Colombia) 
Salgado Ana Lucía (CABA) 
Shúa, Ana María (CABA) 
Thays, Iván (Perú) 
Valdettaro, Teresita (CABA) 
Van Bredam Orlando (Formosa) 
Yunes, Eliana (Brasil) 

MARGARITA EGGERS LAN

PROGRAMA 

MIÉRCOLES 15 
16.30 
Acto de Inauguración 
Discurso de Bienvenida a cargo de Mempo Giardinelli 
Conferencia Magistral de Apertura Angélica Gorodischer 
Homenaje a Angélica Gorodischer 

18 
MESA I - Leer más poesía en la escuela 
Graciela Perriconi (La Plata) – 
Germán Machado (Uruguay) – 
Liliana Moyano (Córdoba) – 
Julio Leite (Tierra del Fuego) – 
André Letria (Portugal) - 

20 
Tertulia de lecturas, parte I 
Los autores y autoras leen su obra 

JUEVES 16 
16.30 
MESA II - Códigos y lenguajes para leer más literatura 
Juan Diego Incardona (CABA) 
Germán Parmetler (Chaco) 
Hernán Casciari (Barcelona) 
Silvina Marsimian (Colegio Nacional Buenos Aires) 

18.30 
MESA III - ¿Leer más literatura y más memoria? 
Paula Bombara (CABA) 
Graciela Bialet (Córdoba) 
Eric Nepomuceno (Brasil) 

20.30 - Tertulia de Lectura, parte II 
Los autores y autoras leen su obra 

VIERNES 17 
16.30 
MESA IV - Leer más literatura en la posdictadura 
Elsa Drucaroff (CABA) 
Graciela Falbo (La Plata) 
Ana María Shúa (CABA) 

18.30 
MESA V - Estrategias de fomento para una América que lea más literatura 
Margarita Eggers Lan (CABA- Plan Nacional de Lectura) 
Eliana Yunes (Brasil) 
Beatriz Helena Robledo Botero (Colombia) 
Julia Magistratti (CABA- CONABIP) 

20.30 - Diálogo y Lecturas con Eduardo Galeano 

SÁBADO 18 
9 - MESA VI - Medios, lectura y más literatura 
Alejandra Laurencich (La Balandra) 
Iván Thays (Moleskine Literario, Perú) 
Ángel Berlanga (Radar) 
Eduardo Abel Giménez (Imaginaria) 
Hernán Casciari - (Orsai) 

11 - Acto de Clausura

ANA MARÍA SHÚA



TALLERES
La siguiente lista de dictantes puede ser modificada, pero hasta el momento los talleres serán impartidos por:

Bialet, Graciela (Córdoba) 
Falbo, Graciela (La Plata) 
Fraccaroli, Karina (Córdoba) 
Gutiérrez, Fernando (Luján-PBA) 
Laurencich, Alejandra (CABA) 
Letria, André (Portugal) 
Magistratti, Julia (CABA) 
Marsimian, Silvina (CABA) 
Masin, Claudia (Chaco) 
Méndez, Natalia (CABA) 
Núñez Yavar, Mónica (Chile) 
Padovani, Ana (CABA) 
Paglietta, Silvia (CABA) 
Perriconi, Graciela (La Plata) 
Rinaldi, Gricelda (Misiones) 
Robledo Botero, Beatriz Helena (Colombia) 
Valdettaro, Teresita (CABA) 
Van Bredam, Orlando (Formosa) 
Plan Provincial de Lectura– Dirección de Nivel Medio (MECCyT)

miércoles, 4 de julio de 2012

Emotivo relato sobre los libros y la lectura de una docente de la Localidad de La Clotilde, Provincia del Chaco

Confieso que he leído...
Ésta es una especie de confesión tardía que involucra a la biblioteca de mis abuelos, a mi maestra, y al libro que me robé una tarde para llevarlo a la escuela, porque no podía dejar de leer la historia que había empezado.

Mucho se habla siempre sobre la diferencia entre el paisaje de los juegos y el mapa de las obligaciones, esa diferencia que casi siempre separa lo que nos gusta hacer de lo que hay que hacer. ¿De qué lado de esta oposición ponemos a la lectura, tanto en la escuela como en casa?

Pero vamos a ordenar los hechos de mi confesión: todo empezó en un antiguo armario de madera marrón oscuro. En sus puertas tenía un vidrio esmerilado amarillo que dejaba ver tenuemente cuatro o cinco estantes repletos de libros. Los había de todos los tamaños y grosores. Me recuerdo allí, con las puertas de par en par abiertas parada frente a él o sobre una silla en puntitas de pie, para alcanzar la parte más elevada. En el patio estaba mi abuelo sentado en su mecedora, leyendo algo: me miraba por sobre los anteojos y sonreía son pronunciar palabra.

Mientras tanto, yo disfrutaba de ese olorcito tan particular mezcla de madera y libros viejos. Creo verme aún allí, acariciando tapas, identificando texturas con las yemas de mis dedos aún pequeños, inspeccionando títulos, devorando palabras y fantaseando con imágenes o descubriendo por casualidad alguna que otra flor seca entre sus páginas, oyendo a mi abuela decir emocionada “eso lo hizo tu madre”.

Pocas cosas de mi infancia quedaron marcadas tan a fuego como la biblioteca de mi abuela. Yo iba allí con frecuencia, especialmente en vacaciones o los fines de semana, y esperaba ansiosa el momento de retomar mi lectura, que tenía cuidadosamente señalada. Me sentaba en el suelo o me recostaba en una cama y pasaba allí largos momentos con los libros. La hora de la siesta era la ideal. Porque nadie interrumpía ese mágico encuentro con las palabras.

Describo estos climas especiales porque sirven para que comprendan lo que sucedió. ¡Aquel mundo maravilloso de la biblioteca era mi lugar! Allí mi imaginación dibujaba cada personaje, cada circunstancia. Allí, sólo allí, aprendí a emocionarme de verdad, a llorar, a reír, a gozar y a sufrir. Disfrutaba de esos momentos y me sentía plena. ¡En aquel sitio me enamoré de las palabras!

Recuerdo el día en que tomé un libro pequeño (el que me acabaría robando), lo abrí y empecé a leer: era una modesta edición de “Platero y yo”.

Quedé atrapada. Me parecía ver a Platero corriendo por el campo de mi abuela, podía casi tocarlo, olerlo, me sentía íntimamente ligada a él, compartía cada aventura, cada alegría, cada dolor. El fin de semana pasó tan rápido que no pude terminar de leerlo, así que tomé el libro y lo metí en una cartera negra, entre mis útiles de quinto grado.

Después, el lunes, en clase, la maestra me “pescó” leyendo. Las cosas se complicaban, y temí por el libro. Recuerdo el cosquilleo en mi cuerpo cuando ella preguntó:

-¿Qué estás leyendo?
-“Platero y yo”- le contesté casi sin voz.
-¿Y de dónde sacaste ese libro?
-De la biblioteca de mi abuela.
Ella tomó el libro entre sus manos y yo creí que no me lo devolvería jamás.
-¿Te gusta?
-¡Sí!- Respondí con seguridad.
Para mi sorpresa comenzó a leerlo en voz alta para toda la clase, con esa voz tan dulce, tan particular (¡tan de maestra!). Luego bajó la mirada y me dijo “seguí vos”. EL caso es que Platero anduvo de mano en mano, y todos terminamos leyendo juntos aquel libro.

Hoy pasaron ya más de veinte años desde entonces, y aún siento esas cosquillas en la panza, entre el miedo por la travesura y la convalidación de un vínculo con los libros estimulado por mis abuelos y mi maestra.

Ahora levanto los ojos y veo corretear a una nena rubia de ojos claros, muy parecida a míen aquél entonces y me dice: “¿Me leés un cuento, mamá?”.

Mi corazón se estremece y me pregunto si ella podrá experimentar también esa íntima relación con la lectura. Esa lectura no obligada, sino la que se elige con el corazón, esa que te permite el encuentro con las palabras bellas, las emociones, los sonidos, las sensaciones. Esa lectura capaz de despertar la sensibilidad estética, el deleite, la fantasía. Ojala todos nuestros hijos, en la escuela y en la casa, encuentren un espacio donde puedan descubrir el mundo (los mundos) del libro, con libertad y confianza.

Bien; termina aquí mi confesión: hasta hoy nunca te dije que me llevé el libro de Platero a casa, querida abuela, pero, ¿Sabés?... Todavía lo conservo bien guardado, y no pienso devolvértelo hasta el día en que mis hijos puedan leerlo solos.

Lilián Estela Cur
Docente, EEP N° 219 
La Clotilde, Chaco

Las bellas ilustraciones pertenece al portugués André Letria.