"Y la escuela es la gran ocasión ¿quién lo duda?. La escuela puede desempeñar el mejor papel en esta puesta en escena de la actitud de lectura, que incluye, entre otras cosas, un tomarse el tiempo para mirar el mundo, una aceptación de "lo que no se entiende" y, sobre todo, un ánimo constructor, hecho de confianza y arrojo, para buscar indicios y construir sentidos...Si la escuela aceptara expresamente - institucionalmente - ese papel de auspicio, estímulo y compañía, las consecuencias sociales serían extraordinarias."

Graciela Montes
La Gran Ocasión

lunes, 31 de mayo de 2010

20/04 PLAN LECTURA CHACO BRINDÓ TALLERES A DOCENTES A CARGO DE MARIO LILLO






Fue a través de una acción conjunta de los Planes de Lectura Nacional y Provincial y reunió a más de 40 educadores de nivel inicial de toda la provincia.


El Plan de Lectura Chaco, concretó el martes 20 en el Salón de Usos Múltiples de la EGB N° 26 de Resistencia, una charla taller destinada a directivos, docentes, bibliotecarios y capacitadores de escuela abierta a cargo del reconocido escritor y especialista de literatura infanto juvenil y bebetecas, Mario Lillo.
Lillo es coordinador de diversos programas de Promoción de la Lectura en el nivel inicial en la Secretaría de Educación del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, llegó a la provincia del Chaco a través del Plan Lectura Nación y centró el espacio de trabajo en el desarrollo de una propuesta lúdica literaria para la formación de lectores.
Por su parte, Mario Lillo destacó que en este encuentro, abordó con los presentes cuestiones que lo ocupan como la de combatir la desigualdad existente del acceso a los libros, así como también trabajaron en la socialización de las riquezas que ofrecen otros géneros literarios como la poesía y la novela para el nivel Inicial.
Asimismo, trabajaron en la realización de producciones de propuestas lúdicas literarias y la definición conjunta de acciones en fomento de la escritura.
Como balance, Lillo expresó que “las maestras jardineras son dentro del sistema educativo ese eslabón generoso que presta su mano para poder escribir las mágicas historias que cuentan, piensan sueñan y relatan los niños. Este gesto de gran amor, de construcción colectiva y de cooperación de saberes, realmente me emociona”, concluyó el escritor.